towards a performative theory of assembly

In our individual vulnerability to a precarity that is socially induced, each “I” potentially sees how its unique sense of anxiety and failure has been implicated all along in a broader social world. This initiates the possibility of taking apart that individualizing and maddening form of responsibility in favor of an ethos of  solidarity that would affirm mutual dependency, dependency on workable infrastructures and social networks, and open the way to a form of improvisation in the course of devising collective and institutional ways of addresing induced precarity – Judith Butler

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trabajadoras y precariedad

La Junta de Control Fiscal es la colonia. La colonia es patriarcal. La Junta de Control Fiscal es patriarcal. Por eso y muchas otras razones, es un deber oponerse a la Junta de Control Fiscal. Estos números son sólo una muestra de cómo anteponer los intereses de los bonistas a los nuestros, induce mayor precariedad y hambre. Decimos NO para exigir el derecho a construir nuestro País.

#lagenteantesqueladeuda

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la deuda y los derechos humanos (CIDH)

La crisis no nos afecta a todos y todas por igual. La deuda pública, las medidas de austeridad y el servicio a los fondos buitres agravan la precariedad de un País ya empobrecido y falto de derechos. Decir que Puerto Rico es un País donde casi la mitad de la gente es pobre es una simplificación. Esa pobreza, una vez se localiza en áreas históricamente marginadas, es mayor al 60%. Las estadísticas son miopes. No revelan que se trata de una pobreza femenina, racializada, criminalizada como autóctona a barriadas y caseríos. Tampoco dicen que es una pobreza relacionada a falta de acceso: que el sistema de transportación, salud, educación y vivienda no sirven. No dicen cuánta gente está pasando hambre (real, no la metafísica o la de dios) en el País. Tampoco dicen, urgente e indispensable, quiénes son los que se llenan la barriga a costa de inducirnos la precariedad. Faltan nombres de responsables, identidades de bonistas, mecanismos de fiscalización, sanciones y penas para quienes provocaron la debacle. Denunciar esta pobreza, como una violación al derecho a la vivienda, acceso a la justicia, salud, educación, trabajo es un deber que compartimos. A propósito de este deber,  aquí hay muchas y muchos que luchan por anteponer la gente a la deuda. No queremos el País que proponen políticos y buitres. Queremos otro País y estamos dispuestas a trabajarlo. En todas las esquinas. Desde adentro y desde afuera.

Comparto en este espacio algunos enlaces sobre la audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Activistas de distintos espacios coincidieron para emplazar al gobierno de Puerto Rico y de los Estados Unidos sobre las violaciones a los derechos humanos que agravan las medidas de austeridad y el servicio a la deuda. Moratoria, auditoria y reestructuración de la deuda legítima son sólo algunas de las exigencias que se presentaron esa tarde. Fue la primera ocasión en que un grupo de activistas de acá participamos en un foro oficial para hablar sobre la deuda, un espacio que había sido limitado al gobierno y a bonistas que sólo representan sus propios intereses.  La audiencia fue el resultado de la petición y el trabajo duro de personas que defienden los derechos humanos del País y sirvió para generar una discusión desde una perspectiva de derechos humanos. Contrario a lo que quiso aparentar el gobierno local, no coincidimos en nuestras exigencias. Estamos de lados opuestos: aquellos que inducen la precariedad y quienes la viven y se sienten convocadas a actuar alrededor de ella. El consenso es una trampa a la que no me siento convocada.  La crisis exige derrumbar para construir y lo que allí ocurrió sirve para adelantar ese hoy y ese mañana.

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Video de la audiencia

Fotos oficiales de la CIDH

Artículo sobre la audiencia e informe listo para descargar

Algunas notas crudas sobre la ponencia, disponibles aquí

galaxias para habitar con calma

-Guillermo Rebollo-Gil

(tomado del blog de guillermo, acá)

Soy un tanquecito de amor y no tengo pelos en la lengua, pero tengo pelos en la barba. Y en la espalda. Y en las nalgas. Y es verdad, lamentablemente.

Estoy citando de una canción. Bueno, de dos y un aparte. La primera es la canción titular del primer disco de Macha Colón y los Okapi. La segunda es un numerito—así hablan los conductores de orquesta, ¿no?—que no aparece en el disco pero que tocaron en un mini-concierto en la librería El Candil en Ponce. El aparte es la verdad que compartió Macha con el público aquella noche. Afortunadamente.

En la librería había bien poquita gente de Ponce, pero sí mucha gente peluda que vino de San Juan a ver a Macha cantar. Y bailar. Y reír. Y gozar. Porque en la librería nos sentimos libres. Porque en la librería podemos bailar. Ninguna de estas cosas son necesariamente ciertas. A menos que sea sábado y Macha y los Okapi estén tocando cerquita de un árbol de papel maché que identifica la sección de literatura infantil y uno siente que sí, que las librerías son lugares para jayarse.

Estar jayao, según Macha, tiene que ver con estar en orden con el universo.Para mí, estar jayao es ser un/a animal con pelos en todas partes menos en la lengua; un universo de pelos, si se quiere, menos en esa galaxia desde la cual se habla y se canta y se cuentan las veces en que se ha sentido el amor por primera vez.

La primera vez que vi a Macha cantar fue en Río Piedras en un junte coordinando por el viejo (y tragicómico) Comité de Acción de Estudiantes de Derecho. La segunda no se dio debido a las inclemencias del tiempo. El concierto estaba pautado para un domingo al atadecer en el campamento de Playas pa’l Pueblo en Isla Verde. La tercera fue en la más reciente edición de Santurce es Ley, pero sólo llegué a tiempo para escuchar la despedida. ¿Cuántas veces he sentido a alguien despedirse por primera vez? A veces es trágico. Otras es cómico. Como dos animales peludos que se despegan luego de largo rato gozando, según el orden del universo. Según Macha, el universo de los Okapi es pequeñito. Ponce es lo más lejos que ha llegado la banda. Sin contar las galaxias, claro. Sin contar que poner a un grupo de gente peluda a bailar en medio de una librería, como si fuéramos todos y todas verdaderamente libres, es lo más lejos que nuestra especie de animal podría llegar. ¿Cuántas veces habremos de escuchar música así otra vez?

Déjate de cosas

Tú sabes la que hay

Agárrame las tetas

Y bésame que ya.

Somos animales de urgencia, curiosos tanquecitos peludos, por la calle caminando lentamente de la mano de nuestro amor.  Estamos en orden con el universo, aun cuando el país se venga abajo. Hemos imaginado galaxias para habitar con calma y no hay nada que logre despegar nuestra imaginación de nuestros cuerpos. Hemos sido trágicos montones de veces. Y cómicos, hasta lamentarnos. Y es verdad que hay muy pocos lugares donde podemos sentirnos libres. Hay muy pocos lugares donde podemos bailar sin que nos juzguen por la manera en que le pegamos el cuerpo a otro animal. Pero también es verdad que uno puede hacer un árbol de casi cualquier cosa, en casi cualquier lugar. Depende de la urgencia.

El disco de Macha cierra con una oda a los barrios, a los sitios donde la gente está, pero que apenas la dejan estar. “¡Qué buena está esta vaina!”, dice. Me la imagino cantándola en la playa, a pasos del Hotel Marriot. Las y los compas del campamento ríen y cantan. Desde la terraza del hotel los turistas los miran con indiferencia. Es para jayarse llorando. O bailando. O piqueteando. O marchando. ¿Cuántas veces nos hemos sentido así por primera vez? Ahora tenemos cómo llamarlo.

http://www.80grados.net/galaxias-para-habitar-con-calma-la-musica-de-macha-colon-y-los-okapi/ 

***Y desde acá, un poco de jayaera para todas y todos:

***y de tu-sabes-la-que-hay

cuando parto el pan

cuando parto el pan lo hago de espaldas
al fuego

el calor era un tipo alto
un ladrillo al que volar
o mentirle
a las sombras amenaza
la pared con los puños cerrados
aprieto un león de nada
que no se le escape al aire
o le muerda el tobillo

la oscuridad es partida
del juego si se aburre
me da su espalda
de pánico metida en un saco
partida del fuego y ladrillo
yo sin panza, sin dientes
más hambriste partera
de pánico

las migajas contra la luz
puntitos grises
del polvo
mañana nacerán arañitas
de todas luces volverá
harina de piedra
de fuego será posible
encenderse

partir
del pan

entrada

Cuadro

Tautologia es la prima solterona de la tauromaquia. Por lo mismo, es mas interesante. La tendencia es volcarse sobre sí sin doblarse, gemir sin soltar, repetir. Retorno es una monedita de la suerte que rueda escaleras abajo. Dos comparten la misma mesa por primera vez. Ceder la silla como quien regala un hombro. –¿Te acomodas? –Nunca espero. Habrá madera vieja y a manecillas. Cierto.

stock-graphics-free-vintage-posters-ernst-haeckel-kunstformen-natur-100-plates-artforms-of-nature-tafel017Agua

Desolladas somos todas. Del hollín, ellos. Lo mejor es elevarse sin desaparecer, fluir sin gastarse, nadar. Te decides por la entrada. –Prefiero salir. –No tardo.  Desdoblan la puerta sobre el mantel. La distancia es una persecución de caobas, de sauces que jamás has visto pero que imaginas como liniecitas grises y secas que se persiguen. Las convocadas a la tierra se alimentan de las lágrimas al dorso del mantel. Yo escojo primero. Hambre.

Toque

Si se lleva es porque al tiempo ya no hubo espacio. La invitación es a burlar sin negarse, huir sin mirar, contar. -¿Lo de sí es a mi vejez o a la vida? -A ti, seguido de por favor y luego de siempre. Comas entre medio como dientes. Manos al aire como astillas que agujerean el paladar de dios. La garganta es túnel seco por el que  escapa Nadie. Para llevar, dices y doblas lo que queda de la puerta.  Se la echa bajo el brazo y sin voltear la espalda se despide con mano libre.  Chau.